Este jueves 11 a las 19,30 en la sede de la fundación Mapfre, en Recoletos, no muy lejos del Instituto de Empresa, los interesados en la literatura y en los fantasmas, podrán escuchar a Luisgé Martín, amigo de la casa, excelente escritor y antiguo MBA del IE.
Luisgé estuvo no hace mucho dictando una conferencia en la Asociación de Antiguos Alumnos sobre Literatura y travestismo.
Para aquellos que se perdieron entonces la ocasión de escuchar a uno de los autores más interesantes y auténticos del panorama nacional, esta es una oportunidad de repesca ineludible.
Madrid & Providence, March 1, 2010. IE Business School and Brown University announce the launch of the IE Brown Executive MBA program, a one-of-a-kind offering that integrates the innovative approach to management education at IE Business School with Brown University's excellence in the humanities, social, biological, and physical sciences.
The new program is designed for senior managers with more than 10 years of experience who want to develop their entrepreneurial mindset and gain a deeper and much richer understanding of the global business environment.
The IE Brown Executive MBA is a 15-month blended learning program that combines online modules with five face-to-face sessions taught at IE´s campus in Madrid and Brown's campus in Providence. Participants will graduate the program with a degree from IE Business School.
´This Executive MBA program draws on the distinct expertise of both IE and Brown to address, in a new and unique way, the key issues faced by senior managers in the 21st century - from economic uncertainty and rapidly changing business models to the rise of emerging markets and increased globalization,´ said Santiago Iñiguez, Dean of IE Business School. ´We are extremely pleased to be partnering with Brown, a university known for its intellectual exploration and multidisciplinary education, to create a revolutionary program at the intersection of management and humanities that develops managers with a global vision of value creation and sustainability.´
The new program forms just one element of a wider partnership formed between the two institutions to explore areas of mutual interest in research, joint program initiatives, and exchanges.
En mi etapa de Vicerrector de la Complutense, asistí a una reunión con el entonces Vicepresidente de Gobierno Alfonso Guerra. En ella se planteó el clamor que existía entre la comunidad universitaria para elevar la edad de jubilación obligatoria de los docentes de 65 a 70 años. Eran otros tiempos, porque ahora algunas universidades españolas han definido planes de jubilación anticipada de sus profesores. Y lo mismo sucede en otros niveles de enseñanza. Los principales sindicatos se mueven para mantener la jubilación de los docentes a los 60 años que contemplaba la LOGSE y que se mantuvo en la Ley educativa de 2006 (LOE), pero tiene fecha de caducidad en 2011.
Algo pasa en nuestro sistema educativo para que las piezas básicas de su engranaje – los profesores – se quieran ir antes de tiempo.
Todos sabemos que los profesionales de la enseñanza de cualquier nivel no están ahí por razones económicas. Su profesión es altamente vocacional y capaz de ofrecer beneficios o compensaciones que van mucho más allá de lo material. Pero parece que eso es lo que empieza a fallar y a explicar su abandono prematuro de las aulas.
El problema adquiere tintes sombríos en la Secundaria donde los docentes no se sienten respetado por alumnos y padres, no tienen los instrumentos de autoridad para ejercer su función y carecen del apoyo y los alicientes necesarios para mantenerse en el puesto. Con frecuencia manifiestan estar desgastados y hasta "quemados" y contemplan su salida como una liberación.
Hay que entender su situación, pero sobre todo hay que ponerle remedio. Pero no sé si la mejor opción es favorecer su salida prematura de sistema. Perderemos así un capital inestimable. Ahora que estamos en el Pacto Educativo habría que definir una política de conservación decidida y generosa para que los centros educativos no se vean privados prematuramente de sus mejores recursos.
IE School of Arts and Humanities en colaboración con la Asociación de Antiguos Alumnos
del IE tiene el honor de invitarle a la conferencia titulada "Las
Colecciones de Arte como Autorretratos"el martes 9 de marzo a las
19.30h, impartida por Dña. Dolores Jiménez-Blanco.
Dña. Dolores Jiménez-Blanco es Profesora de Historia del Arte de la Universidad
Complutense de Madrid y autora de varios libros y artículos sobre arte del
siglo XX y coleccionismo. Entre ellos destaca Buscadores de Belleza, escrito en
colaboración con Cindy Mack (2008). Ha sido editora de The Prado Guide, 2009, y
Comisaria de exposiciones para el Museo Reina Sofía y la Fundación Mapfre in
Madrid. Asimismo, es profesora asociada de IE School of Arts and Humanities.
“Una
colección de arte es algo más que una simple acumulación de piezas sobresalientes
por su calidad, su precio o su carácter único. Una colección de arte es el
mejor espejo de la personalidad que le ha dado forma. Por eso cada una de ellas
es diferente. Analizar algunas colecciones nos ayudará a entender que, a través
de su propia colección, el coleccionista se presenta al mundo como un personaje
audaz o conservador, como cosmopolita o castizo, como fatuo o generoso”.
La conferencia se impartirá en el
aulaE-107
del Instituto de Empresa situada en c/ Pinar, 9.
Este fin de semana, lucía un tiempo primaveral en Barcelona, con chaparrones, pero luminoso. Las calles adyacentes a las Ramblas bullían de animación. El Raval estaba fresco y como recién pintado, cuajado de tiendas de vinilos y fripperies; el Macba lleno de skaters , la Barceloneta de ciclistas.
El sábado, estuvimos viendo Tristan und Isolde en el Liceo. Un placer de estas características no sucede a menudo. Los wagnerianos lo sabemos. Ir a la caza de óperas de Wagner es un deporte de riesgo, caro y lleno de emociones encontradas. Los wagnerianos somos como drogadictos con mono. Recuerdo haber visto un amigo escritor, cuyo nombre omito, hace casi ocho años, en todas y cada una de las representaciones de Tristán en el Teatro Real. Estaba en primera fila, casi abalanzado sobre el foso, con ansiedad. En el intermedio hablamos con urgencia, casi con apuro, comprendiéndonos.
Era de prever: las cinco horas delante de la escenografía David Hockney –colorista, ingenua, pop- pasaron como por ensalmo. Me acordé de la ansiedad wagneriana de mi abuelo Eduardo, que viajó a Bayreuth en los años 30 y estrenó una de sus propias óperas wagnerianas en Madrid, mi abuelo que llevaba guantes para dar la mano, que sólo admitía que en su casa se escuchase a Bach o a Wagner. Digamos que el bel canto le parecía indigno de mención.
Pensé también en Luis Buñuel y en Salvador Dalí que rodaron, también en los años 20 del pasado siglo, de manera gamberra y visionaria, uno de los grandes cortos de la historia del cine: Un chien andalou. No es casualidad que una de las escenas centrales discurra al ritmo de los acordes de Tristán. ¿El tema del corto? La represión, el amour fou… en otras palabras, la tensión que ejerce el día sobre la noche. Ese es el gran tema de Tristán.
Djuna Barnes hacía conversar a dos de sus personajes de Nightwood así:
-¿Has pensado alguna vez en la noche?
-Sí. Pero pensar en algo que no conoces en absoluto no sirve para nada.
Pensé, en fin, en los surrealistas, en Breton. Es increíble confirmar que todos los grandes temas del surrealismo estaban ya en los románticos. Los amantes anhelan la noche frente al día porque es el día, con su artificial reparto de papeles, lo que les impide estar juntos. Pero la noche funciona también como metáfora de lo prohibido, de la pérdida de control, del triunfo de los instintos, de la irracionalidad frente a las convenciones.
Se convierte así toda la ópera en un canto a la Nacht, con lo que conlleva de violencia, de libertad, de desaparición de la identidad individual, de fusión con el gran cosmos, hasta la culminación estremecedora que representa a la Muerte de Tristán en la última escena.
"En la crecida ondulante, en el sonido resonante, en el universo suspirante, de la respiración del mundo, anegarse, abismarse, inconsciente, supremo deleite".
En este momento en que me obsesiona la búsqueda de circularidad en la novela, no puedo dejar de admirar el funcionamiento estructural de las óperas de Wagner, donde cada motivo se repite, se entrecruza, se retoma y se deja, se reelabora, se transforma, se eleva y se acalla, en una red de diálogos temáticos y melódicos infinitos. Los gnawas marroquíes consiguen un efecto similar moviendo circularmente los flecos de sus sombreros metálicos. Repetición y circularidad hipnótica.
Andamos preocupados por el presente. La gravedad de la crisis económica y la alta tasa de paro no nos permiten reflexionar sobre un futuro juzgado distante y ajeno. Una vez más, lo urgente impide pensar en lo importante y el pan nuestro de cada día consume nuestras energías y embota nuestra imaginación.
Quizá eso es lo que ha pasado con la propuesta del Gobierno para retrasar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años, de manera gradual a partir del 2013. El sentir de muchas gente se resume en la frase del Diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, al afirmar: "Me preocupa que no se atiendan los problemas de hoy y sí los de 2050". Personalmente, no veo incompatibilidad entre socorrer los acuciantes desajustes que asolan el mercado laboral y anticipar los que tendrá así que pasen algunos años. Es más, los progresos de hoy lográsemos tendrían una indudable repercusión positiva en el alivio de los previsibles males del mañana.
Lo que sí se observa en los tensos debates entre Gobierno, oposición, sindicatos o empresarios es su apoyo prioritario en argumentos económicos, ideológicos o de justicia social y el uso secundario de las variables demográficas que deberían estar en la base de cualquier discusión.
Asistimos a una diatriba enconada sobre la que puede arrojar alguna luz la proyección de la población española a largo plazo (2009-2049), ese diagnóstico que acaba de salir de cuantos y cómo seremos a mediados de este siglo.
Jimmy Burns Marañón desmonta el mito de su padre, el espía Tom Burns
WALTER OPPENHEIMER - Londres - 24/02/2010
"Me costaba pensar que él había sido propagandista del franquismo"
Jimmy Burns Marañón tenía siete u ocho años cuando un día entró en el despacho de su padre en la casa familiar de Londres, una habitación "sagrada" en la que nunca entraba nadie, y encontró una vieja pistola Mauser alemana de la II Guerra Mundial y una cámara fotográfica Minox. Aquel hallazgo sembró en él una inquietud que crecería con los años: ¿había sido su padre un espía?
Cincuenta y cinco años de investigaciones después, ofrece la respuesta a esa pregunta en forma de libro, Papá espía (Debate), en el que literalmente desnuda a su padre con todas sus virtudes y defectos. La obra se centra en los años en que Tom Burns trabajó en la Embajada británica en Madrid (1941-45) y ofrece un apasionante desfile de personajes históricos. Amigos íntimos como los escritores católicos Graham Greene y Evelyn Waugh, enemigos en la sombra como los agentes soviéticos, aún no descubiertos, Kim Philby, Anthony Blunt y Guy Burgess. O el doctor Gregorio Marañón, al que la Embajada británica en Madrid consideraba un agente de Reino Unido y con el que Tom Burns acabaría emparentado al casarse con su hija Mabel.
Pero constituye también un vivo retrato del aislamiento de los católicos británicos de los años treinta y su tendencia a apoyarse unos a otros para penetrar en el establishment; de los contrastes entre la España de provincias, todavía al aire las cicatrices de la Guerra Civil, y la agitada vida nocturna de Madrid que disfrutaban aristócratas, diplomáticos y acólitos del franquismo; o del cruel pragmatismo de Winston Churchill, para quien los intereses británicos pasaban por encima de legalidades y derechos humanos y se centraban en mantener la neutralidad del franquismo durante la guerra y evitar que las tropas de Hitler acabaran entrando en España y conquistaran Gibraltar como cabeza de puente para dominar el norte de África.
The IE School of Arts and Humanities is delighted to announce the presentation of the book, Papá Espía, written by Jimmy Burns Marañón. The book has recently been translated into Spanish. The book presentation will take place on Wednesday, February 24th at 19.30 at the Fundación Ortega y Gasset. This captivating book tells the story of the author's father and the secret life that he led in Spain during the Second World War.
To learn more about the author and his book, please click here.
Annette Gordon-Reed's "The Hemingses of Monticello: An American Family" won more medals, it seemed, than Michael Phelps: the Pulitzer, the National Book Award, the Frederick Douglass Book Prize. And there is justice in that—if you missed it when it first appeared, you'd be doing yourself an enormous favor reading it now that it has appeared in paperback. It's an astonishing work of American history. Trained as a lawyer, Gordon-Reed carries out her mission with extraordinary skill, confronting not only the once-concealed details of Thomas Jefferson's biography, but also, at the most elemental, themes of the American story: slavery, race, identity, the lives of women, family structures, the behavior and understandings of the Founding Fathers, the way history is written. As skilled in storytelling as she is in the forensics of research, Gordon-Reed is fearless in her exploration of eighteenth-century Virginia and the contradictions of Jefferson's private and public attitudes toward race and slavery. At the same time, her tone is dispassionate; she has no tendency to scold, only to reveal. At least as fascinating is her treatment of the complex and varied lives of the slaves, in general, and the Hemings family, in particular, as well as the relationship with Sally Hemings, the half-sister of his late wife. Visit our new Book Club landing page!
Si vemos los demás titulares de prensa sobre esta nueva edición de ARCO, no parece despertar gran entusiasmo e incluso su directora Lourdes Fernández suena cansada en sus declaraciones a la prensa.
Frente a estas reflexiones repetitivas y pesimistas, me gustaría señalar la importancia de que esta Feria siga siendo un foco de atracción tanto nacional como internacional. A ello va a contribuir este año varios programas y exposiciones. Desde el propio ARCO se organizan por primera vez actividades fuera de la feria. Bajo el título de "Panorama Los Angeles" y comisariado por George Stolz, podremos ver una serie de exposiciones dedicadas al arte de la ciudad de Los Ángeles, que tendrán lugar fuera de ARCO en Madrid y lugares cercanos como la maravillosa obra de Robert Irwin que se puede ver en el Museo Esteban Vicente en Segovia.
Además, a su alrededor se van multiplicando otras ferias más pequeñas que permiten mayor independencia y propuestas nuevas. Entre ellas, destaca este año la nueva apuesta de Just Madrid en las salas de El Matadero, con un carácter internacional y una apuesta por el arte emergente.
Sentido común al ser consciente de cómo la relación con ARCO como feria madre es fundamental para las ferias satélite.
La búsqueda de un carácter internacional tanto en las galerías seleccionadas como en la referencia y conocimiento de otras ferias internacionales de referencia.
Y sobre todo, un entusiasmo que creo que es fundamental al apostar por el arte joven y que parece que se estaba perdiendo.
Sólo nos queda esperar para ver cómo van las ferias este año y desear lo mejor tanto a ARCO como a Just Madrid ya que a todos nos interesa que Madrid siga siendo un lugar que atrae a coleccionistas y apasionados del mundo del arte.
with Dr. Rolf Strøm-Olsen, Professor of Humanities
Sala Capitular, Segovia Campus, IE University
Wednesday, February 24th, 2010-02-17 18.30-20.00
Reconsidering Nations and Nationalism
Writing in the 17th century, Thomas Hobbes, the subject of our first Symposium, simply assumed that there was such a thing as nations, that "English" or "French" were self-explanatory categories of political and social identity. But what makes someone "English" or "French?" This question plagued thinkers starting in the late eighteenth century and remains an actively debated question today.
Our second Symposium tackles the big questions of nationalism from both a historical and theoretical perspective. Using the influential and controversial work by Ernst Gellner, Nations and Nationalism, as a starting point, we'll ask whether the concept of the nation is, in fact, a modern construction, a result of economic forces (as Gellner argued) that serve to coalesce identities into national categories. We will consider several crucial questions around the topic.
Does nationalism manufacture difference between ethnic and linguistic groups and did Western colonialism accelerate the development of nationalist identities?
What are the contradictions between nationalism and liberalism, between closing borders to reinforce identities versus opening borders to expand prosperity?
What role has the media played in reinforcing nationalist identities?
In an age of economic and political globalisation, do we have to redefine our concept of what the nation means?
To confirm your participation and to receive the readings, please send an email to ArtsHumanities@ie.edu, with the subject 'Symposium.'
Prof. Rolf Strøm-Olsen received his doctorate in History from Northwestern University and is a professor of Humanities at IE University.
La verdad es que la medida de elevar la edad de jubilación ha sido presentada en el peor momento. Resulta un lacerante sarcasmo decir que habrá que trabajar más años para cobrar una pensión, cuando el país rebasa los 4 millones de parados y el 42% de los jóvenes no encuentra trabajo. La crítica se suelta la melena en algunas redes sociales como el Club de Facebook "va a trabajar tu puta madre hasta los 67 años" en donde se entremezclan argumentos razonables con exabruptos viscerales para descalificar "el pensionazo".
Y sin embargo, la propuesta va a ser necesaria con algunas correcciones ligadas al tipo de trabajo y a la incentivación de la actividad hasta por lo menos 70 años.
Pero tienen razón quienes dicen que tendríamos que empezar por corregir la situación de las prejubilaciones anticipadas. Resulta que hoy en España 4 de casa 10 personas salen del trabajo antes de los 65 años, una opción razonable en profesiones que exigen gran esfuerzo físico o sicológico. Que los mineros, los peones de la construcción o los pescadores celebren retirados su 60 cumpleaños, es natural. Ahora bien, que lo hagan empleados cualificados de empresas clave para la marcha de nuestra economía, es un despropósito. Es necesario corregir esa situación en la que a una persona se la puede jubilar a los 52 años. Incluso la medida de hacerlo a los 59 me parece corta.
A esas edades los trabajadores que desempeñan una actividad intelectual están normalmente con sus capacidades intactas y la mayoría desearían mantenerse activos ¿Qué sentido tiene que a un varón o a una mujer que pueden esperar vivir 78 u 84 años, se les jubile a los cincuenta y tantos? Empecemos, por lo tanto, por llevar la edad real de jubilación (63 años y 10 meses) a la edad legal, limitando las prejubilaciones. Y después hagamos lo demás.
Acaba de publicarse la proyección de la población española a largo plazo, ese diagnóstico de cuántos y cómo seremos a mediados de este siglo. La proyección llega en un momento de intenso debate. Se discute si hay que retrasar la edad de jubilación o si resulta conveniente recibir más inmigrantes en una situación de paro tan desesperante. Y son discusiones en las que se entremezclan componentes económicos, sociales e ideológicos y que carecen casi siempre de las necesarias bases demográficas.
La demografía es ciencia de luces largas. El 2049 parece lejano, pero la mayoría de los que vivirán en esa fecha han nacido ya. La población (48 millones) será entonces 2 millones mayor que la actual, pero el crecimiento declinará de forma intensa. El aumento natural será negativo desde 2020 debido sobre todo a un fuerte incremento de las defunciones. Crecerá la esperanza de vida (más de 84 años los hombres y casi 90 las mujeres), pero los mayores de 64 años llegarán a un 32% de la población total. Y lo que resulta más preocupante: de cada 10 personas en edad de trabajar habrá casi 9 potencialmente inactivas (menores de 16 y mayores de 64).
Este contexto provocará dos consecuencias, una inevitable y otra corregible. La primera es que necesariamente tendrá que haber más inmigrantes (la proyección estima el flujo anual inmigratorio en 400.000 personas desde el 2019). La segunda que resulta conveniente elevar la edad de jubilación. Otra cosa es que éste sea el mejor momento de proponerlo o que la prolongación deba conjugar junto a los criterios de edad, los vinculados a la profesión, los años de cotización u otros.
Los políticos y los sindicatos pueden discutir cómo llevar la medida a efecto. Lo que no se puede debatir es la conveniencia de adoptarla. Quizás podríamos empezar con los voluntarios, pero a la larga no habrá mas remedio que extenderla a la mayoría de los trabajadores.
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